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ESTÉTICAS LIMINALES

Vaporwave, Backrooms, weirdcore o cómo la cultura de internet está enrareciendo la realidad

VALENTINA TANNI



COLECCIÓN: FUTUROS PRÓXIMOS
TRADUCCIÓN: ALEJO PONCE DE LEÓN
ISBN: 978-987-8272-51-1
PÁGINAS: 240
AÑO: 2026

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“Este mundo es caótico. Por eso huimos, porque creemos que es la única manera de ser libres” (comentario anónimo en Tumblr, 2023).

“Internet es una forma de vida extraterrestre”, declaró David Bowie en 1999: hoy su afirmación está más vigente que nunca. El aumento exponencial de contenido online y de su consiguiente capacidad para afectar nuestra vida se corresponde con la necesidad urgente de encontrar conceptos que nos ayuden a comprender este novedoso paisaje alienígena. Y qué mejor para esta tarea que utilizar conceptos nativos de la propia web, surgidos de manera confusa y colectiva en cuentas de Tumblr, comentarios de YouTube o hilos de Reddit. La historiadora y curadora italiana Valentina Tanni se entrega con minuciosidad arqueológica a esta labor, asumiendo que internet es al mismo tiempo máquina de producción de realidad y aparato de autointerpretación.

Estéticas liminales marca el primer intento de cartografiar la proliferación de mundos virtuales cada vez más extraños y alucinatorios. Partiendo de la aparición del vaporwave –el primer estilo nacido y criado en la web–, este libro emprende un viaje que se detiene en las arquitecturas laberínticas e inquietantes de los Backrooms, la manía por la estimulación sensorial mediante el sonido en los videos terapéuticos del ASMR, se adentra en la enigmática simbología algorítmica del weirdcore y en las leyendas góticas del creepypasta para terminar con la exploración de prácticas seudomágicas como el reality shifting y los rituales meméticos. Todas estas son expresiones de diferentes comunidades online que comparten el anhelo por trascender los límites entre lo virtual y lo real, el cuerpo y la mente, configurando estrategias de fuga frente al trauma del presente. ¿Acaso una actualización 2.0 de las contraculturas del siglo pasado? Así como tienen similitudes con sus antecedentes analógicos, también hay diferencias. Mientras hippies y punks se permitían imaginar la posibilidad de una vida distinta, estas estéticas juveniles emergentes parecen estar produciendo un nuevo surrealismo de masas digital, que expresa de forma colectiva la misma obsesión, la misma necesidad: perturbar una realidad de la que ya no hay escapatoria.